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Rincón de lectura · 9 de Agosto de 2019. 13:48h.

La Bandera Roja de Jordi Borja

 

Es una de las obsesiones que tengo: alguien debería escribir la historia de los diferentes partidos que llevaron a cabo la Transición.

El día que Quim Nadal presentó su dietario (“Testimoni de càrrec”) en la Casa del Libro de Barcelona -la de las Ramblas, no la del Paseo de Gracia- recuerdo que me levanté y lanzé la sugerencia.

A ver si había algún historiador minucioso o un editor avispado en la sala que recogía el guante. Como suele ser habitual en mi caso, la recomendación cayó en saco roto.

Pero habría que hacer la historia del PSC, de CDC -o de CiU- o incluso del PP en Catalunya -¡con sus navajazos internos!-.

Entre otras razones porque los protagonistas de la Transición están desapareciendo por razones simplemente cronológicas.

Y, dentro de unos años, difícilmente tendremos testimonios directos de lo que se cocía en las reuniones de las direcciones del PSC o de Convergencia pongamos por caso..

Suelo comer poco con políticos -sobre todo si continuan en primera fila- pero uno de las comidas más interesantes que he tenido fue cuando el difunto Macià Alavedra me contó aquel consejo nacional en el que Convergencia estuvo a punto de romperse por la mitad.

Lógicamente se ponía la medalla de mediador entre pujolistas y roquistas aunque, en este caso, creo que se la ganó a pulso.

Es cierto que hay algunas obras como la de Joan Marcet sobre Convergencia -“El partit i el moviment polític” (1984)- pero que han quedado ampliamente desfasadas con el tiempo.

Además, en este caso el autor era socialista y debió ser visto siempre desde CDC como un topo o un quintacolumnista.

O los diferentes libros sobre el PSUC, el partido más mítico de la Transición y probablemente también más biografiado.

Pues bien, ahora Jordi Borja -antiguo dirigente de Bandera Roja- ha hecho su aportación con un libro aparecido hace unos meses: “Bandera Roja, 1968-1974. Del maig del 68 a l’inici de la transició” (Edicions 62, Barcelona 2018, 133 páginas, 17,50 euros).

Que conste que es una historia personal, no una historia académica. No exenta además del lenguaje de izquierdas de la época. Pero al menos tenemos una visión desde dentro. Bienvenida sea.

Jordi Borja (Barcelona, 1941) ingresó luego en el PSUC -era de hecho el camino natural- y acabó siendo diputado en el Parlament (1980-1984) y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona entre 1983 y 1995. Uno de los cerebros urbanísticos de aquel consistorio gobernado por Narcís Serra.

En fin, si antes decíamos que el PSUC fue un partido mítico, Bandera Roja -que se definía como marxista-leninista- fue el más mítico de todos pese a su carácter muy minoritario en la oposición antifranquista.

Muchos de los dirigentes polítcios actuales pasaron, en su día, por Bandera Roja. El autor cita unos cuantos en una u otra parte de la obra: Ferran Mascarell -ahora con Puigdemont-, Joan Subirats -comisionado de Cultura con Ada Colau-, Manuel Ballbé, Eliseo Aja, Borja de Riquer.

Todos, por supuesto, han evolucionado ideológicamente. Y algunos incluso probablemente no lo destacan en sus biografías. Al fin y al cabo, pretendían sustituir una dictadura -la franquista- por otra como la de la URSS que ya se veía que no funcionaba: la invasión de Checoslovaquía fue en 1968.

Mientras que otras protestas similares -Berlín en el 53, Hungría en el 56, Polonia en el 80, Tiananmén en el 89- acabaron con frecuencia en un baño de sangre. Algo chirriaba en el bloque comunista -más que chirriar- aunque la mayoría de nuestros intelectuales miraban hacia otro lado.

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