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Monográficos · 13 de Noviembre de 2020. 11:02h.

Saneamiento sostenible, la clave para abordar los retos de las ciudades del siglo XXI

Aigües de Barcelona pone a disposición de los municipios una innovadora solución que monitoriza las aguas residuales y anticipa los rebrotes

El agua es la fuente de la vida y esta pandemia ha dejado claro, más que nunca, su estrecha relación con la salud y la higiene. Disponer de suministro de agua y saneamiento de calidad constituye la mejor protección contra numerosas enfermedades infecciosas. Ahora, además, el estudio de la huella que dejamos en las aguas residuales se ha convertido en un potente instrumento para seguir el grado de prevalencia del coronavirus y para anticipar posibles rebrotes de la enfermedad.

Para rastrear el virus en las alcantarillas y en todo el sistema de saneamiento de las ciudades, Aigües de Barcelona ha desarrollado COVID-19 City Sentinel, una herramienta que monitoriza las aguas residuales y detecta y cuantifica la presencia en ellas del coronavirus SARS-CoV-2. Esta innovadora solución combina un plan de muestreo, análisis rápidos y el acceso a un observatorio digital. Una gran ayuda para anticipar escenarios y tomar decisiones ante el desafío para toda la población que supone la pandemia.

Laboratorios de referencia

Garantizar la continuidad del servicio y preservar la salud de las personas son las principales prioridades para Aigües de Barcelona. Por eso, coincidiendo con el Día Mundial del Saneamiento, que se celebra el 19 de noviembre, la compañía pone en valor la importancia del saneamiento como piedra angular para un nuevo modelo de desarrollo sostenible y herramienta para actuar frente a las nuevas realidades consecuencia de la pandemia. Así, la experiencia de Aigües de Barcelona y su conocimiento en materia de redes de saneamiento y análisis en laboratorio, son factores que le permiten acotar por zonas de influencia la red del alcantarillado de las distintas poblaciones y ayudar a identificar los diferentes niveles de incidencia del SARS-CoV-2 cuando se detecte su presencia.

Los laboratorios de Aigües de Barcelona, referencia nacional en control de calidad del agua y en técnicas avanzadas como el análisis PCR, son capaces de entregar resultados fiables en menos de 48 horas a partir de marcadores genéticos del virus. Una vez recogidas las muestras representativas y analizadas en el laboratorio, los resultados se transfieren de manera automática a la plataforma digital COVID-19  City Sentinel. Este instrumento permite al gestor público visualizar gráficamente los datos mediante un mapa dinámico del municipio, dividido por sectores en base a la red de saneamiento, lo que facilita seguir la evolución del virus en las diferentes áreas.

Los municipios de Cornellà de Llobregat, L’Hospitalet de Llobregat y Badalona ya cuentan con esta ayuda para combatir el coronavirus. La solución, que ha sido implantada en otras poblaciones del territorio español, ha sido seleccionada por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social como plataforma para el proyecto nacional de seguimiento del virus en las depuradoras (EDARs) de todo el Estado.

Un servicio esencial amenazado por el cambio climático

El suministro de agua y el saneamiento fueron declarados servicios esenciales durante la pandemia. La red de saneamiento de las ciudades, que permite tratar y evacuar las aguas residuales, es un equipamiento estratégico en las políticas de salud. Sin embargo, el cambio climático constituye una seria amenaza para esta pieza básica que permitió el crecimiento de las ciudades en los siglos XIX y XX.

La edición de este año del Día Mundial del Saneamiento lleva por lema “Saneamiento sostenible y cambio climático”.  Debemos ser conscientes que los episodios climáticos extremos como tormentas continuadas, inundaciones o sequías pueden ocasionar daños en las canalizaciones y suponer un riesgo de fuga de aguas residuales.

Además, el compromiso con el medio ambiente, la lucha contra el cambio climático y una gestión eficiente de los recursos hace imprescindible apostar por un modelo de economía circular en el ciclo del agua. De esta manera, pasaría de ser el final del ciclo al origen de este, con la reutilización del agua y otros recursos, que permitiría hacer frente a la disponibilidad limitada de recursos y al aumento de población. Para lograr este Saneamiento sostenible, es necesario aumentar la inversión en infraestructuras que mejoren la competitividad y la resiliencia e impulsen una gestión integrada con visión global respondiendo a los retos de las ciudades del siglo XXI.

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