Monográficos · 6 de Julio de 2017. 10:45h.

Plan para combatir la pobreza energética

La Diputación de Barcelona ayudará 4.000 hogares en situación de pobreza energética a través de un programa específico, que se puso en marcha a finales de 2016 y se prolongará hasta el 2018. El objetivo es que los hogares vulnerables logren reducir las facturas y mejorar su eficiencia energética. En definitiva, que las personas que se beneficien tengan una mejor calidad de vida.

Más de 200 municipios de la demarcación de Barcelona podrán acceder al programa, que financia íntegramente la Diputación con un millón de euros. El plan interviene en los hogares derivadas desde los ayuntamientos, que las seleccionan entre las personas usuarias de los servicios sociales básicos que ya han recibido ayudas por el pago de facturas. El reto es conseguir un ahorro de 1,2 millones de euros y disminuir las emisiones de CO2 en 630 toneladas al año: el equivalente al consumo anual de casi 200 hogares.

Según la presidenta de la Diputación, Mercè Conesa, el «apoyo a las necesidades de los ayuntamientos en materia social, como los planes de urgencia social o el combate contra la pobreza energética, son una de las prioridades del mandato. Vertemos todos nuestros esfuerzos ».

Diagnóstico y actuación

El programa incluye, en una primera visita, una auditoría energética detallada durante la que se instalan aparatos para la monitorización de consumos eléctricos y analizan las facturas y los hábitos de consumo de las personas que viven en el hogar.

En un segundo contacto se instalan de forma gratuita elementos de bajo costo -como bombillas de bajo consumo, aislamiento para las ventanas, temporizadores o regletas con interruptor- y se dan consejos prácticos sobre consumo eficiente en el domicilio. También se ofrece formación a los beneficiarios y un asesoramiento personalizado sobre las posibilidades de mejorar las condiciones de contratación con las compañías suministradoras; ya sea solicitando el bono social, bajando la potencia contratada o pidiendo una discriminación horaria.

Prueba piloto

Para poner en marcha este programa, la Diputación de Barcelona ha analizado los resultados de dos pruebas piloto. Una en la comarca de Osona y otra en Vilanova y la Geltrú, en el Garraf. Las actuaciones llevadas a cabo en estas dos pruebas han supuesto una media de ahorro de 300 euros al año en las facturas de suministros, unos 25 euros al mes. También se ha constatado que casi el 80% de los hogares que tienen derecho a bono social no lo tienen tramitado. En muchos casos, por desconocimiento.

Plan global

Aparte de este programa específico de auditorías e intervenciones, la Diputación de Barcelona ha destinado 15 millones de euros adicionales a los municipios y consejos comarcales para combatir la pobreza energética y cubrir las necesidades sociales básicas, a través de las ayudas de urgencia social. Otro de los objetivos básicos es reforzar el trabajo de los profesionales de los servicios sociales básicos; con talleres formativos en convenio con el Departamento de Bienestar Social y Familia y el Instituto Catalán de Energía de la Generalitat de Cataluña.
Un conjunto de acciones que dan apoyo a los municipios en la prevención y la atención a la pobreza energética a través de la ayuda económica, la capacitación de los profesionales de servicios sociales y la intervención en hogares vulnerables. La base del proyecto es el empoderamiento de la ciudadanía y la información para reforzar el trabajo de los técnicos municipales.
Paralelamente, la Diputación ha elaborado un estudio sobre la situación de la pobreza energética en la demarcación de Barcelona, para saber cuál es el impacto real en los municipios de la demarcación. De este informe se desprende, entre otros datos, que en el 95% de los municipios consultados aumentaron el año pasado las demandas para el pago de facturas de suministro.

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