Monográficos · 29 de Diciembre de 2011. 17:53h.

Nuestros residuos, nuestra responsabilidad

Catalunya generó en 2010 más de cuatro toneladas de residuos

La Agencia de Residuos de Catalunya ha puesto en marcha un nuevo enfoque de la campaña  a la campaña institucional para una gestión sostenible de los residuos. Se trata de plantear nuevos objetivos y nuevos argumentos para llegar  más lejos, planteando una visión más amplia y real de la generación de residuos. La base es que nuestros residuos son nuestra responsabilidad. La agencia, como empresa pública adscrita al Departamento de Territorio y Sostenibilidad, es el ente encargado de lograr una gestión sostenible de los residuos en Catalunya.

La campaña, y su nuevo enfoque, responde al hecho de que la agencia también también tiene encomendada la tarea de sensibilización para fomentar la prevención y la recogida selectiva y valorización de residuos (papel-cartón, vidrio, envases-plásticos, latas, briks, materia orgánica, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos -en adelante RAEE- y pilas y acumuladores), a través de convenios específicos con los sistemas integrados de gestión de residuos (SIGs).

Hay que tener en cuenta que el contexto económico actual obliga a tomar conciencia de que debemos reducir la cantidad de residuos que generamos y que debemos separar cada vez mejor. No podemos mezclar los residuos, ya que no hacerlo de forma adecuada conlleva un gasto económico muy importante.

El dato fundamental es que actualmente, cada uno de nosotros genera una media de 1,5 kg de residuos cada día. Buena parte de la sociedad ya tiene interiorizados los hábitos de prevención y reciclaje, pero hay que seguir estimulando estos comportamientos con campañas de comunicación y participación. Por ello, es imprescindible unificar esfuerzos, consensos y complicidades entre la iniciativa pública y privada. Ésta es la razón de que la financiación de esta campaña corre a cargo de los SIGs, que son las entidades responsables de asegurar que los productos que se ponen en el mercado por parte de los fabricantes, se reciclan al final de su vida útil. En definitiva, es la aplicación del principio de la responsabilidad de los productores de residuos.

La Agencia de Residuos de Catalunya ha puesto en marcha un nuevo enfoque de la campaña  a la campaña institucional para una gestión sostenible de los residuos. Se trata de plantear nuevos objetivos y nuevos argumentos para llegar  más lejos, planteando una visión más amplia y real de la generación de residuos. La base es que nuestros residuos son nuestra responsabilidad. La agencia, como empresa pública adscrita al Departamento de Territorio y Sostenibilidad, es el ente encargado de lograr una gestión sostenible de los residuos en Catalunya.

La campaña, y su nuevo enfoque, responde al hecho de que la agencia también también tiene encomendada la tarea de sensibilización para fomentar la prevención y la recogida selectiva y valorización de residuos (papel-cartón, vidrio, envases-plásticos, latas, briks, materia orgánica, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos -en adelante RAEE- y pilas y acumuladores), a través de convenios específicos con los sistemas integrados de gestión de residuos (SIGs).

Hay que tener en cuenta que el contexto económico actual obliga a tomar conciencia de que debemos reducir la cantidad de residuos que generamos y que debemos separar cada vez mejor. No podemos mezclar los residuos, ya que no hacerlo de forma adecuada conlleva un gasto económico muy importante.

El dato fundamental es que actualmente, cada uno de nosotros genera una media de 1,5 kg de residuos cada día. Buena parte de la sociedad ya tiene interiorizados los hábitos de prevención y reciclaje, pero hay que seguir estimulando estos comportamientos con campañas de comunicación y participación. Por ello, es imprescindible unificar esfuerzos, consensos y complicidades entre la iniciativa pública y privada. Ésta es la razón de que la financiación de esta campaña corre a cargo de los SIGs, que son las entidades responsables de asegurar que los productos que se ponen en el mercado por parte de los fabricantes, se reciclan al final de su vida útil. En definitiva, es la aplicación del principio de la responsabilidad de los productores de residuos.

Una campaña de carácter informativo

La nueva campaña sobre recogida selectiva y prevención de residuos es de carácter informativo, y tiene el objetivo de dar a conocer de forma clara y cercana cuál es la cantidad de residuos que generamos los ciudadanos al día, a la semana, al mes, por familias y por persona. De esta manera, de forma muy visual, tomaremos conciencia de la gran cantidad de residuos que generamos, y de la necesidad de separarlos correctamente y depositarlos en el contenedor o sistema de recogida correspondiente. Además, también se dan consejos prácticos de prevención, para que aprendamos a reducir los residuos que todos generamos.

El marco general de esta nueva campaña es una llamada a la responsabilidad de todos hacia nuestros residuos, y quiere transmitir los valores del ahorro. Por ello, también se ha trabajado el aspecto más participativo de la campaña, a través de una web, El calculador de residuos, una herramienta que permite, a través de un breve cuestionario, conocer cuántos residuos genera una persona concreta al día, y posteriormente, conocer también si los gestiona correctamente. Asimismo, y en el mismo sentido, se ha creído necesario desarrollar la web Quiero reciclar, una herramienta de difusión sencilla y comprensible sobre la recogida selectiva y la prevención, que ayudar a resolver las dudas que se encuentra el ciudadano cuando se plantea hacer recogida selectiva en casa, y que responde a las dudas más cotidianos de "¿Esto, dónde va?", o "¿Qué hago con este residuo?".

"Nuestros residuos, nuestra responsabilidad" es el slogan de una campaña que hace un llamamiento a los ciudadanos a través de una reflexión individual. El mensaje es que cada uno de nosotros somos responsables de nuestro comportamiento diario con la defensa del medio ambiente y nuestra posición individual ante los retos ambientales del planeta es clave.

De esta forma, se quiere apelar, a través de la campaña, a la responsabilidad del ciudadano, tanto individual como colectiva, y también lograr un cambio de actitudes, con el objetivo de conseguir que todos sean conscientes de que lo mejor para el medio ambiente y para la economía de cada uno es generar menos residuos. Si hacemos una compra responsable, generaremos menos residuos y será menor el coste de los tratamientos finalistas. En consecuencia, ahorramos dinero

Se han elegido las fechas de Navidad para realizar el lanzamiento de esta campaña porque es la época del año en la que suelen generar más residuos, y por eso hay alusiones gráficas muy concretas a la época en que nos encontramos.

Comprar con responsabilidad

En el contexto actual, hay que asumir y exigir responsabilidades. Si compramos con responsabilidad, si evitamos embalajes innecesarios, separando cada fracción de residuos y la depositamos en el contenedor o sistema de recogida correspondiente, si agotamos la vida útil de los aparatos eléctricos y electrónicos y cuando haya que tirarlos se llevan al centro de recogida o a la tienda donde compramos el nuevo, nuestro impacto será mucho menor y además, ahorraremos dinero en el tratamiento de nuestros residuos. Los residuos son una realidad ante la cual no podemos cerrar los ojos, y por eso, nuestros residuos son nuestra responsabilidad.

La sociedad actual se caracteriza por la gran cantidad de residuos que produce y por la gran cantidad de recursos que destina a recogerlos y tratarlos, y tanto los residuos como los recursos aumentan anualmente. Los cambios en los hábitos de compra, el acceso a una variedad de bienes de todo el mundo cada vez más amplia, o el uso generalizado de productos de usar y tirar, son factores que han modificado nuestro comportamiento a la hora de consumir y que explican este aumento.

Sin embargo, tener más calidad de vida no implica necesariamente generar más residuos. Es posible consumir productos más bajos en residuos que no afectan nuestra comodidad y que, además, nos permiten ahorrar dinero. Basta un pequeño cambio de mentalidad a la hora de llenar la cesta.

Tener en cuenta, cuando compramos, la cantidad de residuo que hay en cada producto es una buena manera de prevenir. Fomentar el consumo inmaterial -como, por ejemplo, regalar tiempo libre o unas entradas de teatro-, otra. En el hogar se toman la mayoría de las decisiones referentes a los hábitos de consumo, los cuales tienen una relación directa con la producción de residuos. Por ello, cualquier decisión que se tome y que se haga extensiva a todas las viviendas puede tener una gran repercusión en el volumen final de residuos. Basta un poco de voluntad, unas dosis de compromiso y conocimiento suficiente sobre qué hábitos podemos cambiar y qué ventajas individuales y colectivas nos llevarán a generar menos residuos y un ahorro económico.

Consejos prácticos para un correcto reciclaje

Al respecto, se pueden tener en cuenta algunos consejos prácticos:

- Comprar productos en envases grandes o familiares (jabones, champús, geles, zumos), porque la cantidad de residuo por cantidad de producto es inferior. Consumir envases grandes de zumos en lugar de pequeños puede suponer un ahorro de hasta 6 kg de residuos por hogar al año, y unos 100 euros anuales. En el caso de los envases grandes de champú, se ahorran hasta 650 gramos anuales de residuos por hogar, y unos 90 euros anuales.

- Utilizar, cuando sea posible, la versión reutilizable o recargable de determinados productos: bolsas de compra, pilas, pañales, copas menstruales, bolígrafos o tóners, por ejemplo.

- Optar por productos en envases que se puedan devolver o reutilizar varias veces, como botellas de vidrio.

- Alargar la vida útil de todos los bienes que consumimos: reparar en lugar de tirar.

- Favorecer los mercados de segunda mano y de intercambio: ropa, muebles o libros.

- Elegir los puntos de venta que ofrecen la venta a granel.

- Comprar la fruta y hortalizas a granel llevando la cesta o la bolsa desde casa.

- Comprar el pescado, la carne y los embutidos llevando la fiambrera de casa.

- Reducir el consumo de alimentos frescos envasados en bandejas o envoltorios de un solo uso. La diferencia entre comprar los alimentos envasados en bandejas y comprarlos a granel puede reducir los residuos anuales de un hogar en 43 kg, y representar un ahorro de unos 144 euros anuales.

- Comprar productos en envases que sean fáciles de reciclar, como el vidrio o el cartón.

- Comprar productos fabricados con piezas reciclables. Consumir productos reciclados, como el papel higiénico o algunos consumibles de oficina, puede suponer un ahorro económico de hasta el 10% respecto a sus equivalentes vírgenes, y un ahorro evidente de recursos naturales.

- Separar los residuos de manera selectiva: vidrio, papel y cartón, envases y materia orgánica (usando bolsa compostable).

- Llevar a la recogida los residuos que no se pueden tirar en los contenedores de recogida selectiva, como por ejemplo los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

- Llevar las pilas gastadas en la recogida o el punto de venta cuando compramos nuevas.

Datos sobre la producción de residuos

Por otra parte, según los últimos datos estadísticos oficiales de residuos municipales correspondientes al año 2010, en Catalunya se generaron un total de 4.192.190 toneladas, que equivale a un ratio de 1, 53 kg / hab / día. Respecto a los datos del año 2009, se mantiene la tendencia a la estabilización, ya que la ratio fue entonces de 1, 54 kg / hab / día. De acuerdo con estos datos, es posible alcanzar el objetivo de prevención del programa de gestión residuos municipales, que prevé una reducción de la ratio del 10% respecto de los valores del año 2006, que se situaban en 1,64 kg / hab / día, y que en 2012 se deben situar en 1,47 kg / hab / día.

En cuanto a la recogida selectiva total, en el año 2010 se recogieron un total de 1.700.900 toneladas de residuos de forma diferenciada. Esto supone un incremento del 8% respecto del año 2009, en que se recogieron un total de 1.575.716 toneladas. Expresado en porcentaje, el índice de recogida selectiva se sitúa en 40,57% del total de residuos generados (37,53% en el año 2009), y por lo tanto, la tendencia de la recogida selectiva de residuos sigue al alza.

Estos valores corresponden a lo que se denomina recogida selectiva bruta, que engloba todos aquellos residuos recogidos mediante los sistemas de los cuales disponen los municipios para la recogida selectiva. Incluye, por tanto, los impropios, es decir, aquellos residuos que encontramos en cada uno de los sistemas de recogida pero que no corresponden a la fracción principal pedida.

Por fracciones, la recogida selectiva de la materia orgánica (restos de comida y restos vegetales de pequeño tamaño) se ha incrementado un 20,3% respecto del año anterior, y es la fracción que ha experimentado un crecimiento más elevado. En 2010 se han recogido 410.011 toneladas de materia orgánica, y esta recogida selectiva estaba desplegada en un total de 703 municipios a finales del año 2010.

En cuanto a la recogida selectiva del papel y cartón, se han recogido 454.889 toneladas, lo que supone un aumento del 6,29% respecto al año 2009. En el caso del vidrio, la cantidad total recogida en el año 2010 es de 187.038 toneladas, lo que supone una ligera disminución, en concreto del 2,41%, respecto al año anterior. Respecto a los envases ligeros (plásticos, latas y briks), se han recogido 136.602 toneladas, y se ha incrementado un 7,03% respecto del año 2009.

En el resto de fracciones recogidas selectivamente, en el ejercicio 2010 por primera vez se ha indicado de forma diferenciada la recogida selectiva de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), ya que es una fracción creciente, a la que se aplica el principio de la responsabilidad del productor a través de los sistemas integrados de gestión. Estos residuos engloban fracciones como neveras, fluorescentes, máquinas de lavar, ordenadores, impresoras o pequeños electrodomésticos, la recogida de las cuales se puede efectuar a través de los puntos limpios, o bien por circuitos de regreso a la tienda al comprar un aparato nuevo. La recogida selectiva ha supuesto un total de 19.728 toneladas, con un incremento del 65,32% respecto a los valores de 2009.

Sobre el resto de residuos aportados a las plantas recicladoras (residuos especiales en pequeñas cantidades, escombros de obra menor, chatarra, aceite vegetal, aceite mineral, etc.), en 2010 se han recibido un total de 175.980 toneladas en estas instalaciones, lo que representa un incremento del 11,34% respecto a 2009.

A nivel territorial, la comarca con el índice de recogida selectiva bruta total más alto de Catalunya es Osona, que se sitúa en 55,10% (casi 15 puntos por encima de la ratio media de Catalunya), mientras que en último término está la comarca de la Anoia, con una recogida selectiva bruta total del 19,67%.

Cal reduir la quantitat de residus que generem

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