Monográficos · 28 de Julio de 2017. 12:56h.

La gestión forestal, una herramienta para rentabilizar y preservar los bosques y evitar incendios

Informadora en un punto de Osona, Parque Natural del Montseny. Diputació de Barcelona

La Diputación de Barcelona gestiona un conjunto de 12 espacios naturales de alto valor paisajístico, ecológico y cultural que abarcan más de 100.000 hectáreas de 100 municipios. Estos espacios, englobados dentro de la Red de Parques Naturales, representan el 22% del territorio y el 70% de la población de Cataluña.

Más allá de estos espacios protegidos, en el conjunto de la demarcación de Barcelona hay 489.000 hectáreas de bosque. El 90% son de propiedad privada y, muchas veces, con un rendimiento de poco valor comercial en la extracción de madera. Todo ello hace necesaria la introducción de herramientas de gestión de estos territorios: para darles un mayor rendimiento y evitar también los incendios forestales.

En este contexto, la gestión forestal que la Diputación de Barcelona a los parques incluye un conjunto de actuaciones entre las que destaca la intervención en las fincas propias. En conjunto, comprenden una superficie de 11.894 hectáreas, repartidas entre los parques naturales del Montseny, Sant Llorenç del Munt y l'Obac, Montnegre y Corredor, Garraf y Castillo de Montesquiu.

Estas acciones de gestión forestal, pero, amplían el conjunto del territorio, donde la demanda de intervención es de vital importancia para disponer de unos bosques que den rendimiento económico, además de preservarlos como espacios de uso público de alto valor natural.

Así, el objetivo de la gestión forestal es lograr una mejor conservación de los sistemas naturales, haciéndola compatible con el aprovechamiento de sus recursos así como de las actividades que desarrollan las personas que viven allí.

Colaboración con las asociaciones de propietarios forestales

La gestión forestal está muy condicionada a que 90% de la superficie de bosque es de propiedad particular y está repartida entre más de 43.000 propietarios. Esta circunstancia obliga a encontrar fórmulas que permitan la participación de todos implicados y, a la vez, el impulso de proyectos de un ámbito territorial amplio que mejoren la superficie forestal de los municipios.

Una de estas fórmulas pasa por la implicación de las asociaciones de propietarios forestales, que agrupan propietarios con intereses comunes para la gestión de sus bosques. Desde hace más de 15 años, la Diputación de Barcelona participa en convenios de colaboración de larga duración, de 20-25 años, para la realización de proyectos en estos bosques.

Derecho a disfrutar de los productos de los bosques

El aprovechamiento forestal se entiende también como el derecho a disfrutar de los productos de los bosques y del conjunto de operaciones que se realizan, con el objetivo de obtener resultados beneficiosos.

De acuerdo con Ley forestal de Cataluña, los aprovechamientos de los productos forestales se deben hacer según los principios de conservación y mejora de los bosques, como la madera o las cortezas de corcho, pero también otros productos como las resinas, las plantas aromáticas o las setas, entre muchos otros.

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Restauración de bosques y la prevención de incendios

 La poca gestión de gran parte de los bosques de Barcelona, ??como consecuencia de su baja rentabilidad económica, los hace especialmente susceptibles frente a perturbaciones naturales como incendios, nevadas o vientos.

La Diputación de Barcelona da apoyo técnico y financiero a las zonas afectadas por incendios. Para paliar sus efectos y, también, para favorecer la regeneración natural, como las acciones para retirar la madera quemada. También realiza actuaciones para reducir masa boscosa, como sería el aclareo de pinares para facilitar un crecimiento más selectivo y evitar riesgo de plagas e incendios.

En los bosques de roble y encina, la gestión se basa en disminuir los rebrotes de rebrote para favorecer un mejor crecimiento. También se restauran zonas con regeneración natural escasa, en especial aquellas con interés local o paisajístico.

Biomasa para la producción energética

El uso de la biomasa forestal para la producción de energía térmica es una fórmula en la que se apoya por los notables beneficios ambientales, económicos y sociales que implica.

Así, con la gestión forestal para la prevención de incendios se obtiene un producto de baja calidad que puede tener un destino como combustible. Este valor del producto de los trabajos en el bosque permite cerrar un círculo de gestión local con unos beneficios muy interesantes para los municipios.

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